domingo 8 de junio de 2008

La estrategia de Leonel contra el hambre


Por Sara Pèrez


El presidente Leonel Fernández se limitó a presentar ante la FAO una propuesta totalmente enclichetada (tal y como corresponde a todos los presidentes que tienen acuerdos y compromisos explícitos y/o soterrados con los cabilderos de las multinacionales), pero creo que por pura modestia se inhibió demasiado, perdiendo la oportunidad de enriquecer muchísimo su exposición, acompañándola de los ejemplos prácticos implementados por su gobierno.

En lo de reducir la dependencia de los combustibles fósiles refrenda la posición del desacreditado gobierno de George Bush, en el sentido de emplear grandes espacios con vocación agrícola en la producción de combustible, iniciativa a la que desde ya se le atribuye parte de responsabilidad en el actual déficit alimenticio global.

Justo sobre la crisis alimentaria se redujo a un impreciso y generalizado lamento, sin acercarse, ni por equivocación, a las tragedias del neoliberalismo, los desequilibrios de los tratados de libre comercio, la irresponsable depredación de los recursos naturales por parte de los países ricos y, desde luego, sin detenerse a hacer relación alguna entre la escasez de los alimentos y la producción de los biocombustibles.

La disyuntiva es tratar de preservar el planeta, sacrificando por lo menos parte de los intereses de las multinacionales y cambiando radicalmente los estilos de vida y los patrones de consumo de los países del primer del mundo, con Estados Unidos a la cabeza, o mantener el ritmo y las formas de explotación desenfrenada de la tierra, privilegiando los intereses de los grandes capitales, aunque esté en peligro la sobrevivencia de la especie humana y en primera línea la de los pobres.

Fernández, cuyo concepto de progreso puede resumirse en su aspiración de convertir a Santo Domingo en un Nueva York chiquito, es, desde luego, de los que cierran filas en el segundo grupo, de los que regalan computadoras donde no hay electricidad y puestos a elegir entre tener zapatos o pies, elige los zapatos. Ese modelo de pensamiento que ha aportado lo suyo en el desastre actual, no ha disminuido su arrastre y si hay alguien que puede defender los fachadismos de un progreso ficticio es el presidente Fernández, que entre otras hazañas tiene en su haber la confrontación del hambre no sólo con con toneladas de la nutritiva verborrea, sino con iniciativas tan concretas, como una pedrada en un ojo.

Quizás por no opacar a sus colegas fue que no entró en detalles sobre las estrategias empleadas por él en su país, para contrarrestar las hambrunas que persisten en amenazar diariamente al 27 por ciento de la población que él gobierna y que hace que entre un siete y un nueve por ciento de los niños dominicanos entre cero y tres años de edad tenga retrasos mentales irreversibles.

Leonel bien pudo explicarles que a pesar de la tragedia que supone para el país que de cada cien niños haya nueve irreparablemente idiotas por falta de comida, se han registrado grandes logros con lo que sobra en los banquetes de los senadores que cada mes se reparten entre ellos 20 millones en los barrilitos, aparte de los salarios de más de 265 mil pesos que tiene cada uno y sin contar los millones que sustraen con sus ONGs.

Pudo sugerir a los demás presidentes que construyan el metro más caro del mundo, con un presupuesto mayor que el que tendría la construcción del puente del Estrecho de Bering, uniendo a Asia con Norteamérica, con lo que no se eliminaría el hambre del país pero se la quitaría esa hambre –temporalmente- a cualquiera que se llame Diandino.

Pudo decirles que ocasionalmente es recomendable levantar sin aviso las compuertas de una presa, con lo que una parte del problema, nunca minuciosamente cuantificada, desaparecerá arrastrada por el río.

También pudo explicarles el Presidente que pueden implementar unas harapientas tarjetas de comida para distribuirlas sin exámenes ni controles y a título de sobornos entre los miserables de sus correspondientes países, (aunque buena parte se queden entre las botellas del partido), lo que no resuelve la situación de los miserables pero reporta dividendos políticos al generoso monarca que ordena las distribuciones.

No habría estado de más que les sugiriera que lo imitaran a él, con una depredación fiscal que garantiza que por lo menos los flamantes funcionarios del gobierno nunca van a pasar hambre, como sí la pasa el pueblo que representan.

Echando a un lado su timidez, debió decir que él, junto a la Secretaría de Educación de su país, ha implementado un programa de desayunos con “leche-placebo”, con el que se ofrece a los escolares un líquido blanco que si no se mira mucho, puede confundirse con leche, pero sin los nutrientes de ésta, tal y como puede testimoniar Nuria Piera con los resultados de los análisis de laboratorio en las manos.

Debió explicar el Presidente que el objetivo de ese programa no es alimentar a los niños sino alimentar, de forma que nunca en el resto de sus vidas corran el riesgo de pasar hambre, a los contratistas suplidores del desayuno, seleccionados por simpatías políticas, disposición y habilidad para sobornos, el tráfico de influencias y macuteo.

Pudo explicarles el Presidente, que los niños alimentados con esa “leche” seguirán desnutridos, pero que ni él ni la secretaria de Educación, Alejandrina Germán, ni el dirigente de la ADP y miembro del PLD Radhamés Camacho, padecen esa desnutrición, lo cual ya es un gran logro. Y es que por algún sitio hay que empezar.

cleo264@yahoo.com

miércoles 7 de mayo de 2008

LF puede ser dictador


Rafael Calderòn Paniagua

NEW YORK. Sé que lo que digo en esta columna no le quita ni medio voto a la reelección del Presidente-candidato Leonel Fernández. Escribo porque rechazo su voracidad política y porque considero que lo tiene todo para por lo menos intentar convertirse en el dictador del siglo 21 en la República Dominicana.
No creo en Leonel Fernández porque tiró sin dudar un instante los principios que enarbolaba con tanta convicción en 1995, cuando Joaquín Balaguer lo llamó al Palacio Nacional para que le sirviera como la punta de la lanza que clavaría artera a Jacinto Peynado, quien osó ufanarse de que había ganado la convención del Partido Reformista, aunque el viejo caudillo no lo apoyaba.
Le cogí miedo al fenómeno político cuya llegada al poder la impulsaba una combinación de renuncia (de Leonel a sus principios) y traición (de Balaguer al candidato de su partido).
Aunque la combinación de marras fue bautizada con el sonoro nombre de Frente Patriótico, por primera y única vez no accedí a complacer la petición de un amigo-hermano, una de las personas a quien más respeto, quien era y es muy cercano a Leonel y me pidió integrarme a la campaña en 1996.
Si hace 12 años le cogí miedo al candidato, ahora me aterroriza el mandatario que ha comprometido hasta recursos futuros de la República Dominicana con la finalidad de reelegirse el 16 de los corrientes.
No creo en el político de emociones calculadas, inmutable, y desconsiderado hasta con sus mejores amigos de la prensa, a quienes convoca al Palacio Nacional para mentirles y convertirlos en sus cómplices públicos mediante el silencio que otorga.
Me horroriza el mimético Presidente con muy sobrada capacidad de manejo -ante la mayoría del pueblo dominicano- del discurso emocional, que usaron Hittler y Mussolini para ejercer el poder de manera siniestra en Alemania e Italia.
El manejo del discurso emocional es uno de sus puntos fuertes para Leonel establecer una dictadura, pero cuenta con otros atributos importantes. No teme, estructura sus grandes planes en absoluto silencio, no ceja en la consecución de sus intereses, es autoritario, es megalómano, inescrupuloso, somete o aplasta a sus rivales, es impío y arde en deseos de eternizarse en el poder.
Como Presidente, Leonel dio algunas muestras en el período 1996-2000 de que no siente ningún temor a violar la Constitución, especialmente si se trata del uso de los dineros del Estado, verbigracia: los RD$1,400 milllones del PEME. En este período, las violaciones pueden citarse por docenas, siendo la estelar la de los $130 millones de dólares que encargó a la Sun Land conseguirle, confiado, como está, en que él tiene el poder, y las palabras le sobran. Porque, piense Usted, si a Hipólito Mejía le hubiese explotado un caso como el de la Sun Land, ¿cómo iba él con su verbo a justificar un desafuero de esa naturaleza para seguir en el poder?
De cómo el Presidente planea sus asuntos en el mayor silencio da testimonio su viaje a España, después de ganar los comicios de 2004. Anunció que iba a descansar y a planificar su próxima gestión lejos del acoso de los cobradores por apoyo en campaña, y regresó al país con el Metro en carpeta. Y ahí está el Metro, cargando gratis potenciales votantes, que quizás no podrán montarse cuando les toque pagar después de las elecciones.
El mandatario se montó en un avión Tucano en Brasil, donde al desmontarse del aparato demostró su autoridad indiscutible sobre República Dominicana con dos palabras: “Envíeme diez”. De su megalomanía hablan los títulos honorarios y reconocimientos que le gestiona su equipo en universidades e instituciones dentro y fuera salidas del país, así como los millares de periodistas y articulistas que se ganan la vida ensalzándolo.
Cuando Leonel se ensalza como lo hace al presentarse como el único político con capacidad para conceptualizar, desdeña la sentencia bíblica que dice que “aquel que se ensalza será humillado”.
Su deseo de eternizarse en el poder ya lo esbozó anunciando su propósito de establecer una hegemonía popular. No dudo que lo logre, porque al Presidente Fernández el poder le ha permitido satisfacer todos sus apetitos, hasta los deportivos y artísticos.
Leí hace unos días que tiene su propia cancha de baloncesto en el techo del edificio de su Fundación Global. En cuanto al arte, lo vi haciendo frente en la orquesta de Peña Suazo. Además, tira chistes, como aquel cuando se refirió a la empleomanía del gobierno diciendo que aquí ha funcionado la “partidocracia” y lo que debemos hacer es que funcione la “meritocracia”. Claro, en lugar de esto último puso a funcionar la “nominillacracia”.
Volviendo a lo que me preocupa, para satisfacer sus apetitos dictatoriales el avezado político tiene en la nómina estatal a dos o tres figuras que conocen como se hacían las cosas cuando Trujillo y, como es una persona libre de escrúpulos, no descarto que reúna a muchos más.
Además, el presidente Fernández ha tenido éxito llevando al país a un punto en el que todo y todos dependen de él, por lo menos hasta el 16 de este mes. Ahora mismo, allá sin subsidio no hay na`, y es Leonel el que los da.
Por hoy, me voy
Que Dios le llene de bendiciones.

miércoles 30 de abril de 2008

¿Conspiran los leonelistas contra la salud de la Patria?



Por Roberto Rodríguez

La verdad son muchas las travesuras que con características de diabluras ha cometido este gobierno. Sus funcionarios, encabezados por el presidente Leonel Fernández, son irracionales, sobre todo en el manejo de los fondos públicos. Inconsecuentes, intolerantes y excluyentes. A partir de “comesolos”, cualquier adjetivo parece venirles bien.

Se tiene la impresión que los dominicanos asistimos hoy a la puesta en escena, esta vez como dolorosa comedia, de aquella realidad asfixiante contra lo que entonces era un proyecto de nación en ciernes, cuando el patricio Juan Pablo Duarte se vio precisado a proclamar: “Nunca me fue tan necesario como hoy el tener salud, corazón y juicio; hoy que hombres sin juicio y sin corazón conspiran contra la salud de la Patria”.

¿Se ha convertido Leonel Fernández --y sus acólitos, la mayoría, por conveniencias personales y grupales—en una amenaza real para la salud de la democracia quisqueyana y la aún inerme institucionalidad de la República Dominicana?

“Si lo es”, según afirma el senador perredeista por la provincia María Trinidad Sánchez, Jesús –Chù—Vásquez Martínez, quien sostiene que los antecedentes que han sentado los gobernantes de turno, sobre todo el presidente Fernández, debe llamar a preocupación.

“La reelección de este hombre (Leonel Fernández) es una amenaza a la institucionalidad del país. La reelección es el inicio del fin de la democracia”, en la nación caribeña, sostiene el legislador.

Es que existe la tesis, avalada por hechos tangibles de que la democracia se sostiene en dos pilares fundamentales, que no son otros que el respeto al orden jurídico institucional y el fortalecimiento de los partidos políticos que con el ejercicio de sus derechos la fortalecen.

Entonces, siendo así, el senador Chù Vásquez sostiene que el orden institucional no se respeta en la República Dominicana, “porque el presidente viola la Constitución de la República”. Pero el asunto podría ser mucho más grave que lo que parece a simple vista.

El senador sostiene que tiene en su poder un recuento de un total de 38 leyes que durante este período de gobierno, que comenzó en 2004, “han sido violadas todas por el presidente de la República”.

Incluso, muchas de esas leyes habrían sido sometidas al Congreso Nacional por el propio mandatario Leonel Fernández. Eso en cuanto a la institucionalidad.

En lo que se refiere al sistema de partidos políticos, el senador asegura que el mismo está amenazado en la República Dominicana con la compra “masiva de dirigentes de la oposición” por parte del presidente Fernández, quien evidentemente se ha erigido en ley, batuta y constitución dentro de su partido.

Incluso, a ello se atribuye las claras señales de mesianismo y culto a la personalidad que de alguna manera el presidente insinúa y sus acólitos promueven. Hubo uno de esos despojos políticos recién llegado de la “oposición” al reeleccionismo que poco le faltó para igualarlo a Jesucristo.

En todo esto ha jugado un papel fundamental el uso desmedido y abusivo de los recursos del Estado, y poniendo en evidencia los reales planes políticos ulteriores que se urdían para poner en ejecución el proyecto de reelección cuando se obtuvo de manera ilegal un préstamo internacional de 130 millones de dólares que todavía ni el mismo presidente Fernández se ha tomado la molestia de explicarle al país.

Cuando trató, se impuso la verdad sobre la mentira y los subterfugios que inventaron. El presidente y los defensores del préstamo de la Sun Land, a todas luces ilegal e inconstitucional por no ser aprobado por el Congreso, y emulando al avestruz prefirieron dar el caso por “cerrado”. Simplemente no se refieren al préstamo bajo ninguna circunstancia.

“No puede haber democracia donde no se respete el sistema de partidos políticos ni puede haber democracia donde no se respete el orden jurídico institucional”, sostiene el senador Vásquez Martínez para fortalecer su tesis de que la reelección de Leonel Fernández podría significar el principio del fin de la democracia dominicana.

Tres reformas tributarias que han hecho para aumentar los ingresos del Estado parecían en principio una buena solución para buscar estimular en algo un aliento de las necesidades básicas y los problemas más acuciantes de los más desposeídos.

El derroche a manos llenas, al punto de llegar el propio presidente a confesar –después de una denuncia contundente y un desmentido— la existencia de una denominada nominilla CB (comité de base del P ”L” D) que beneficia a más de 40 mil dirigentes del partido oficial con cheques que oscilan desde 3.000.00 y 4.000.00 pesos. Eso sin contar la existencia de las llamadas “botellas” que supuestamente prestan servicio en todas las dependencias del Estado, incluido el servicio exterior, en donde los pagos se hacen en dólares o euros.

Esa incongruencia, fruto del clientelismo político y el paternalismo social por parte del Estado a que han acostumbrado al dominicano cada uno de los gobiernos, impactó esta vez como nunca en el empresariado nacional. Muchos están agobiados y otros no menos, han desaparecido estrangulados por la presión económica. En tanto crece de manera desmedida el ejército de los desocupados.


Plan de Contingencia

Partiendo de lo que es la realidad que vive el proceso electoral dominicano, la manera burda en que se usan los recursos del Estado por parte del presidente Fernández y sus seguidores, son muchos los que se cuestionan ¿qué sería capaz de hacer esta gente en el eventual caso de que perdieran los comicios del 16 Mayo?

¿Tiene la oposición un plan de contingencia para defender una victoria electoral en el plano legal o a última instancia en las calles del país para mediante la presión popular reclamar el respeto a la voluntad de la mayoría?

Si se parte de lo que fue el Partido Revolucionario Dominicano en el pasado, puede darse como un hecho que no dejaría arrebatarse una victoria electoral mediante recursos engañosos o subterfugios jurídicos-electorales. Si bien ya Balaguer lo intentó en 1978 contra el PRD y lo materializó contra el Partido de la “Liberación” Dominicana (P”L”D) en 1990, puede alegarse ahora que Leonel Fernández no es Balaguer, ni en eso los perredeistas se asemejan en nada a los peledeistas.

Sobre el particular, el senador Jesús –Chu- Vásquez Martínez, reconoce que el gobierno trata de crear confusión en electorado nacional mediante una campaña mediática, en el sentido de que el oficialismo tiene posibilidad de ganar las elecciones en primera vuelta.

Pero se muestra confiado en que “el pueblo dominicano está convencido y conoce que el P ´L´ D es el partido con mayor conocimiento en lo que tiene que ver con ese tipo de campaña tratando de impresionar. Refirió que cuando el P ´L´ D tenía 18 mil miembros hacía una manifestación que parecía de 300.000 personas.

Sin embargo, remacha diciendo que ahora quien está en su casa mirando y leyendo los medios de comunicación, cree que los gobernantes tienen posibilidad de ganar las elecciones, “pero cuando usted sale a la calle y entra en contacto con el pueblo se da cuenta que no tienen la más remota posibilidad”.

“Vayan recogiendo sus mochilas”

En cuanto a una eventual victoria perredeista, el legislador adelanta que lo menos que pueden ellos esperar es que, igual que como lo hicieron los perredeistas en 2004, el peledeismo sepa reconocer el triunfo de Miguel Vargas Maldonado y del PRD ahora.

Y aseguidas recordó que el PRD es un partido con una amplia vocación democrática que “cuando pierde...pierde”, pero “ese mismo PRD cuando gana hay que entregarle el poder”, refiriendo que debe recordarse cuál fue el comportamiento de ese partido en otros tiempos cuando se pretendió cuestionar el triunfo electoral de esa organización.

Por ello exhortó a los gobiernistas a que desde ya “vayan recogiendo sus mochilas para que se vayan del poder, y esperamos que esta vez sea para siempre...porque de que se van, se van”.

El senador Jesús Vásquez Martínez (Chu), estuvo en Massachusetts en su condición de Presidente del Comando Nacional de Crecimiento de la campaña de Miguel Vargas Maldonado. Le acompañaron Ginette Bournigal de Jiménez, Directora Ejecutiva del
Comando Nacional de Crecimiento, ex gobernadora y ex senadora por Puerto Plata, junto a su esposo Miguel Ángel Jiménez (Chìo), también ex senador por Puerto Plata.

Conversó con los periodistas durante un almuerzo servido en Soriano´s Club Restaurant, en la ciudad de Lynn, coordinado por Victoria Shams, presidente del Comando Estatal de Crecimiento en Massachusetts.

domingo 27 de abril de 2008

Arraigo del racismo en Dominicana


Reflexiones desde el punto de vista antropológico, sociológico y político

Juan Carlos Roque
25-04-2008

Un reciente informe de Naciones Unidas constata que en la sociedad dominicana conviven el racismo y la discriminación racial profundamente arraigados. A pesar de lo mucho que ha sido criticado ese racismo subyacente en República Dominicana, el gobierno no lo reconoce como problemática. Se ha llegado a afirmar que el principal escollo es la no aceptación de esa triste realidad por los dominicanos, limitándola sólo al caso de los haitianos, cuando en realidad esas actitudes racistas también se dan entre los blancos, mestizos y negros dominicanos.
Llegué a Santo Domingo cuando la prensa se hacía eco del informe de los relatores especiales de la ONU, el senegalés Doudou Diene y la estadounidense Gay McDougall, quienes han investigado la situación de los derechos humanos en este país, en especial las manifestaciones racistas. Según afirman ambos funcionarios, ese racismo no sólo se exterioriza contra los haitianos, sino también entre los nacionales, pero que en el caso de los grupos étnicos haitianos, éstos son rechazados por su idioma, color de piel y situación económica.
La antropóloga y consultora independiente Tashira Vargas, quien se dedica a investigaciones sociales y culturales en República Dominicana, es categórica al confirmar que sí existen manifestaciones racistas en el seno de la sociedad, y reconoce que ese racismo se manifiesta por igual en las relaciones entre personas blancas y negras dominicanas, y entre dominicanos y haitianos. Para la señora Vargas "el problema del racismo es muy complejo; está presente implícitamente en el lenguaje gestual de las personas, en el rechazo a un acercamiento físico con personas de color negro; está presente en variadas formas de discriminación en distintos espacios".
Al profundizar sobre las diferencias raciales, la antropóloga dominicana señala como otro gran problema el hecho de que en este país, "blanco es toda aquella persona que tiene el pelo lacio, no crespo; no importa que el color de la piel no sea tan blanco", refiere Vargas, quien cita también otros aspectos que la gente tiene en cuenta como las facciones de la nariz y la boca.
Los negros no pueden acceder al poder
"Difícilmente en la clase media o elite, entre a la familia una persona negra por la vía del matrimonio, sea mujer o hombre". Simplemente no se mezclan, refiere Thaira Vargas, quien además hace mención al triste caso de los niños en las escuelas que, cuando hacen la foto de grupo, excluyen a los alumnos negros. Pone el ejemplo de negros que son bajados de los autobuses por blancos dominicanos, y en los espacios laborales señala la no presencia de mujeres negras como cajeras en los bancos.
El vasco Eusebio Etxarren, residente permanente en Santo Domingo y quien lleva 20 años trabajando comunicación estratégica para instituciones del Estado y privadas, cree, sin embargo, que ese racismo no se manifiesta tan ampliamente a nivel de la población, si no en una elite, una clase política asentada quizás desde el mismo nacimiento de la República Dominicana, donde sí hay una tendencia institucionalizada que impide al acceso de los negros a determinadas estructuras del poder".
Etxarren asegura que es difícil encontrar manifestaciones de racismo en la gente de a pie, excepto el clásico chiste que se pueda hacer; pero que la convivencia entre el blanco y el negro es total. "Aquí no he encontrado a nadie que diga no quiero vivir al lado de un negro; cosa que en Europa sí sucede"..., afirma.
Edith Febles, que trabajó mucho tiempo en la prensa escrita y ahora es periodista de investigación en la televisión y conductora de un programa de radio en la Z 101, va más allá de los planteamientos teóricos y pone un ejemplo que desmorona los estereotipos que sobre el racismo existen en Dominicana, al señalar que la mayoría de los reclusos extranjeros en prisiones dominicanas son colombianos y no haitianos como muchas veces se piensa.
Las huellas de un historia racista
Al hablar de cómo se refleja esta problemática del racismo en los medios, su experiencia le dice que casi siempre es desde la perspectiva de las manifestaciones en contra del haitiano. "Se ve como una actitud defensiva del país frente a acusaciones de maltrato", recalca Edith.
"Si estudiamos los diarios dominicanos de las últimas décadas, encontraremos que la mayoría de las historias que hacen referencia a algún tipo de reflexión o de disputa, en buena o en mala manera, no importa el sentido al que se dirija, estará concentrado a los esfuerzos de este país de que da un buen trato a los nacionales haitianos. Es decir, _ enfatiza Febles_ en República Dominicana desde los medios de comunicación, el tema se proyecta al extranjero sólo frente a los nacionales de Haití".

Cuenta Edith que hace unos años, cuando conversaba con varios dominicanos de ascendencia haitiana, en una serie de entrevistas que hizo alguna vez para el periódico El Caribe, le llamó la atención la dificultad que encontraron algunas de esas personas cuando niños, llegado el momento de hablar de las referencias de la invasión haitiana a Dominicana. Recuerda el caso de una señora dominicana que, cuando era una niña, llegó un día a su casa y le preguntó a su mamá ¿qué tanto mal hicieron los haitianos en este país?
No obstante esa realidad, esta profesional de la comunicación reconoce que hoy por hoy, en este país se vive una convivencia de tolerancia. "El haitiano que acude a una escuela pobre de un batey, convive con un dominicano quien es igual de pobre en ese batey. El nivel de pobreza ahoga por igual a un nacional de ascendencia haitiana que a un dominicano". Ahí no hay lugar para la diferencia. La señora Febles considera que hay una actitud más bien de círculos de poder, desde el ámbito político y económico, que ignora no tanto a las personas por el color de su piel, sino por el nivel económico.
Dejé República Dominicana con la esperanza de que este programa Voces con reflexiones sobre el racismo, sea un modesto aporte al debate que genera cualquier forma de discriminación racial, en aras de la construcción a largo plazo de un verdadero multiculturalismo interactivo, no sólo para parar la discriminación, sino para propiciar las buenas relaciones entre todas las razas.

http://www.informarn.nl/sociedad/act080425-racismo-dominicana

sábado 19 de abril de 2008

Leonel preso del mesianismo



MÁS BALAGUERISTA QUE BOSCHISTA

Leonel cae preso del mesianismo

Por Juan Bolívar Dìaz

SANTO DOMINGO, República Dominicana.-A un mes de las elecciones, convencido de que saldrá ratificado en primera vuelta por más del 50 por ciento de la ciudadanía, el Presidente Leonel Fernández sorprendió a los observadores al abrir las puertas al restablecimiento de la reelección presidencial sin límites en una próxima reforma constitucional.
Apoyado por todo el poder del Estado, en una campaña electoral desigual, el doctor Fernández galopa cada vez más como llanero solitario, lejos y muy por encima de los organismos y los dirigentes de su Partido de la Liberación Dominicana, donde quedan inconformidades pero se expresan con sordina y temor.
Es cada vez más generalizado el temor de que el joven mandatario a quien ya se compara con Jesucristo devenga en un nuevo caudillo mesiánico e infalible que no debe ser cuestionado y llamado a eternizarse en el poder a costa del debilitamiento de la institucionalidad democrática.
Vuelve y vuelve
La primera señal pública de que el doctor Fernández Reyna ya piensa en el 2012 se produjo en la reunión que sostuvo el lunes 31 de marzo con ejecutivos de medios de comunicación. Uno de ellos le planteó que siguiendo la tradición histórica nacional, si ahora logra la reelección, vendría una modificación de la Constitución para eliminar la cláusula que le prohíbe volver a postularse, tras agotar dos períodos consecutivos.
Respondió con su habitual desenvoltura indicando que tendría derecho al descanso y que lo que preferiría es ser relevado por otro dirigente de su partido, pero a condición de "que no existan circunstancias especiales que lo ameriten". Hubo risas "de complicidad" sin que faltara quien le dijera que esas circunstancias podrían ser creadas.
Esta semana, al comenzar su segunda presentación en la serie del Grupo de Comunicaciones Corripio Las Propuestas de los Candidatos, cuando se le preguntó sobre su pendiente reforma constitucional y la reelección, comenzó por arrinconar la asamblea constituyente, precisando que sería una asamblea revisora por las cámaras legislativas.
Sobre la reelección primero dijo que "no es un tema de debate porque está en la actual Constitución", pero de inmediato agregó que "el nunca jamás es la versión hipolitista de la constitución dominicana, con la cual no tenemos que estar necesariamente de acuerdo".
Se refería al artículo 49 el cual establece que "El Presidente de la República podrá optar por un segundo y único período constitucional consecutivo, no pudiendo postularse jamás al mismo cargo, ni a la Vicepresidencia".
Fernández enumeró los diversos planteamientos constitucionales sobre el tema, comenzando por la reelección sin límites, como en Europa, los dos períodos de Estados Unidos y otros, para concluir en que será sometido al debate y se hará "lo que disponga la mayoría".
Llamó la atención que sostuviera que en la consulta del 2006, no prevaleció la preferencia por la asamblea constituyente, -que ahora él define como "un acto de ruptura histórica"- aunque fue favorecida por el 68 por ciento de los consultados.
La asamblea constituyente fue aprobada también en el olvidado Diálogo Nacional que el presidente Fernández auspició en su anterior período gubernamental, y fue consignada en el programa de gobierno del PLD para el actual período gubernamental.
El acuerdo para la reforma constitucional suscrito por los tres partidos mayoritarios y el presidente Hipólito Mejía en septiembre del 2001, establecía que se haría una puntual reforma de 4 puntos que incluía instituir la Asamblea Constituyente por elección popular para la reforma constitucional de fondo.
Balaguerismo histórico
La adscripción del presidente Fernández al balaguerismo histórico es parte del mesianismo que lo va impregnando y que se ha incrementado en la medida en que ha ido recogiendo una multitud de dirigentes y cuadros que formaron parte del aparato reeleccionista de Joaquín Balaguer.
El reconocido periodista y escritor Juan José Ayuso recordó esta semana en su columna de El Nacional un planteamiento del presidente Fernández en su discurso del 27 de febrero del año pasado, tras indicar que en 1996 "dos colosos de la política dominicana, Juan Bosch y Joaquín Balaguer, me hicieron una encomienda y me pasaron una antorcha para guiar los destinos de la República Dominicana. Hoy mantengo en alto esa antorcha que sirve para proteger el sueño de los dominicanos. Estoy consciente de que también llegará ese momento en que yo tenga que pasar esa antorcha a quien Dios haya escogido como mi sucesor, pero todavía ese momento histórico no ha llegado".
Lo planteado en ese discurso no fue poca cosa. Se manifestó heredero de los dos caudillos, uno autocrático y el otro democrático, que más influyeron el pensamiento y la acción política nacional durante más de medio siglo, aunque el que lo hizo desde el poder durante 22 años fue Balaguer. Por eso ha tenido que parecer más balaguerista que boschista y de ahí también que se haya estado nutriendo de importantes cuadros del balaguerismo histórico.
En esos ámbitos se ve al gobernante como un nuevo Mesías, por lo que uno de los recién llegados, el agrónomo Francisco Aquino García, se estrenó esta semana diciendo que Fernández ha sido para la República Dominicana como el Jesucristo que resucitó a Lázaro.
Crisis del pensamiento
El destacado politólogo y abogado Eduardo Jorge Prats recogió el viernes 18 en HOY el revuelo ocasionado por los planteamientos del presidente Fernández sobre la ausencia de una elite pensante en el país y de una "severa crisis del pensamiento" que le ha permitido descalificar a sus contrincantes políticos para debatir con ellos sobre sus propuestas de gobierno, llegando al extremo de sostener que carecen de capacidad para conceptualizar.
Pero hay quienes creen que el nuevo líder del PLD se está sobreestimando tanto que a menudo ofende la inteligencia de por lo menos la parte más ilustrada de su auditorio. Por ejemplo cuando llegó a sostener por televisión que era injusto acusarlo de voracidad fiscal por cuanto él estaba bajando y devolviendo impuestos, a pesar de haber realizado tres reformas tributarias en años consecutivos que le permitieron aumentar los ingresos fiscales en 113 por ciento en tres años.
A la misma razón se atribuye que el mandatario persista en defender un contrato tan turbio como el suscrito con la Sun Land para colocar pagarés por 130 millones de dólares en el mercado internacional. No pudo explicar por qué entonces lo "rescindió" como se anunció el 7 de diciembre pasado. Llega al colmo de decir que "no se trató de una deuda pública, sino de un compromiso de pago".
Por más que se le recuerde que son los pagarés los que indican que son emitidos bajo la soberanía del Estado dominicano y que serían redimidos en la secretaría de Finanzas. Y parece no darse cuenta de que ofende a sus interlocutores, algunos de los cuales saben algo de conceptualización, razonamiento y pensamiento.
Atrás queda el PLD
No hay dudas que el doctor Fernández ha desarrollado un liderazgo de primer orden en la sociedad dominicana y que cada vez más se encamina a ocupar la orfandad dejada por Balaguer, sobre todo en los sectores más conservadores y tradicionales, y en las masas más pobres y manipulables, incorporadas por cientos de miles al asistencialismo gubernamental.
Para ello ha tenido que distanciarse de los planteamientos ideológicos con los que Bosch fundó y sostuvo el PLD, que al parecer también es presa de la crisis de pensamiento y conceptualización, puesto que cada vez cuenta menos para las decisiones fundamentales del gobierno.
De hecho prevalece lo que un peledeista pensante denomina la tesis del partido mínimo, cuyos organismos cuentan cada vez menos. Atribuyen a Leonel Fernández una tendencia progresiva a no dar cuenta, a molestarse ante las contradicciones, razones por las cuales son cada vez más esporádicas las reuniones del comité político que hasta comenzar el gobierno eran semanales. Atrás quedaron las rendiciones de cuentas al Comité Central que bajaban hasta los comités de base por los afluentes intermedios.
En círculos peledeistas se atribuye en parte la desgracia a que "Leonel está siendo arropado por grupos reformistas del balaguerismo más pernicioso". Con sordina hay quienes hablan de salvar el partido de esa influencia, mientras se quejan de que Angel Lockward, Leonardo Matos Berrido, Héctor Rodríguez Pimentel y Vincho Castillo, entre otros, tienen acceso más fácil al presidente que el jefe de campaña electoral del PLD, Francisco Javier García.
Esto último parece una exageración, pero es indicativo que la institucionalidad partidaria podría estar en juego tanto como la institucionalidad democrática nacional si el presidente Fernández es reelecto con la ventaja que le acredita la mayoría de las encuestas. Se reafirmaría su mesianismo y el convencimiento de que falta mucho tiempo para que deba pasar la antorcha que le encomendaron Balaguer y Bosch.
(*) Escrito para el periódico Hoy

jueves 10 de abril de 2008

Esos embustes no pueden ser verdades

Eso es atreverse mucho. Eso es no respetar ni siquiera la investidura de un jefe de Estado y jefe político a la vez. No respetar las instituciones. A esa conclusión llegué cuando leí días después unas declaraciones del cónsul dominicano en Boston, Domìnico Cabral, y la publicación de un acto en donde se juramentó una “directiva” del Colegio Dominicano de Periodistas (CDP), también en Boston.
Es que previo, durante y después de la visita de Leonel Fernández a Boston, el viernes 4 de abril, sucedieron tantas cosas extrañas que se hace necesario tomarse un tiempecito para digerirlas y tratar de establecer qué tipo de conexión existía o existe entre unas y otras.
La primera es la mentira que hizo público el cónsul Domìnico Cabral en la que afirmaba que durante la presencia del mandatario aquí, en Boston, 45 periodistas y 300 pastores religiosos se juramentarían como activistas de la reelección.
Aunque tengo mis dudas sobre la cantidad de religiosos, ese no es mi campo y entiendo que son ellos, los pastores, quienes deben defenderse, en el caso que así lo consideren. Claro en el caso de los periodistas si que debo darme por aludido.
Y no es porque esté de acuerdo o no con la reelección. Eso no importa aquí. Es más bien porque considero que cuando se ejerce alguna función pública, el funcionario lo primero que debe tratar es de respetarse a sí mismo primero, porque como dice la Biblia, a partir de ahí los demás respetos vienen por añadidura.
Lo de los 45 periodistas que menciona Cabral, es una solemne mentira. Primero que ni siquiera en el registro del Colegio Dominicano de Periodistas en Boston hay esa cantidad y el desvencije de esa institución es tal que Magalis Troncoso ni siquiera pudo reunir el número suficiente para formar una directiva a vapor, sabrá Dios con cuáles propósitos. Pero de eso hablamos más adelante.
Pienso que Cabral debió ser un poco más genérico y hablar de 45 “comunicadores”, pero no hablar de periodistas. Esto, porque la de “comunicadores” es una definición a la que han apelado los vivos de la comunicación a sabiendas que no son tales, pero por ahí se cuelan. Pero quede claro que no son periodistas. Cabral dijo que esos “periodistas” le habían pedido guardar sus nombres. ¡Qué bien! Clandestinos ¿no? No obstante como prueba mencionó dos nombres, ambos amigos de este servidor: Beatriz Pérez, que en materia de comunicación ha sido siempre asesora del cónsul, y Víctor Canaàn, que ya no encuentra a que árbol político arrimarse. Es decir, ninguna sorpresa. Algo es mejor que nada. Por lo menos hay dos. Un periodista y un “comunicador”. Es decir, podríamos considerar, siendo un poco conservador, que hay uno y medio. ¿Y los otros?
Es entendible que en su condición de jefe de campaña de la reelección presidencial, Domìnico Cabral tiene que justificar su trabajo, pero carajo, no exagerar la nota de esa manera. Eso exacerba a la gente y se convierte en un boomerang.
Como consecuencia de esa afirmación de la supuesta montaña de periodistas y pastores de Boston con la reelección, el rumor público se ha encargado de echar a la calle muchas cosas y preguntas que reclaman respuestas con relación al funcionamiento de la sede consular.
Ya se habla de dos furgones de ayuda para los damnificados de Olga y Noel que supuestamente nunca llegaron a su destino y se convirtieron en pastos de la vorágine reeleccionista. También se habla entre “comunicadores” disgustados de grandes sumas de dólares que fueron repartidos entre periodistas, “comunicadores” y programeros previo a la visita del presidente. ¿Para qué? Como alegados pagos de promoción de la visita y la reelección del jefe de Estado y para que bloquearan cualquier anuncio, noticia o entrevista de la oposición. Esas son cosas que la gente comenta en la calle. Igual como habla de un supuesto lío de falda en la sede consular que de ser cierto resultaría aberrante y vergonzoso para nuestra representación. Esas, entre otras, son las cosas innecesarias que deben evitarse en política.
Como igual en su tiempo debió hacerlo un cónsul perredeìsta que convirtió la sede consular en un revolcadero sexual nocturno, provocando entonces que la seguridad del hotel donde funciona la sede prohibiera la entrada a esas oficinas en horas de la noche. Simplemente porque se percató la seguridad de lo que allí estaba sucediendo.
Lo que no entiendo es qué relación pudo haber tenido lo de la visita de Leonel Fernández, el anuncio de los 45 “periodistas” reeeleccionistas, con la directiva a vapor que designó Magalis Troncoso y que juramentó una delegación de esa institución que vino de Nueva York, en donde ella aparece como presidenta. ¿Quién eligió a esos directivos?
La comisión la integraron Adalberto Domínguez, secretario de Cuentas del CDP; Federico Pinales, presidente de la Comisión de Asuntos Internacionales del CDP, y Zunilda Fondeur, miembro.

Vamos por parte, se sabe que Troncoso nunca ha disimulado su arrimo al partido oficial. Que además tiene funciones en la oficina de la Junta Central Electoral en Boston, donde cayó en paracaídas a raíz de la renuncia de todos los miembros en tiempo atrás. De los vínculos de Zunilda Fondeur con el PLD, ni ella misma lo cuestionaría. Se desvive por ese partido desde Juan Bosch. A mí me consta. De los demás miembros de la comisión, aunque los conozco, no puedo hacerles juicio en ese sentido, aunque de Adalberto Domínguez, como ex compañero de labor en Dominicana, nada me sorprendería.

Entre los “directivos” juramentados está Teofilo Alcántara. La información que tengo de ese señor es que se desempeña como pastor de un grupo religioso, y que es parte del pelotón de vice-cónsules inoperantes que tiene la sede y que según el rumor público es quien coordina el pago de algunas ayudas domésticas que alegadamente el consulado presta a quisqueyanos, siempre que tengan cédula para votar en las elecciones dominicanas.

De los demás juramentados no tengo ni idea. No se dé dónde proceden ni dónde han ejercido. Esa es una tarea que le queda a los directivos nacionales del Colegio Dominicano de Periodistas en Dominicana. Deben tratar de establecer qué ha sucedido con esa institución en Boston.

La misma alerta está dirigida a los partidos políticos de la oposición para que traten de enterarse quiénes la dirigen y que están haciendo con la oficina de la Junta Central Electoral de Boston, una dependencia que hasta hace poco uno no sabìa diferenciar cuando estaba en ella y cuando era el consulado. La lìnea divisoria era invisible. Hace unos meses "independizaron" la oficina de la JCE del consulado.

Esto porque si llegara a ser cierto lo que me sospecho que hizo Magalis Troncoso con el Colegio de Periodistas una semana antes de que llegara Leonel Fernández a Boston, qué no haría con el desempeño electoral que tiene bajo su responsabilidad.

Es que el cuento de los 45 “periodistas” de Domìnico Cabral como la “directiva” del CDP que se inventó Magalis Troncoso son embustes que jamás podrán ser verdades.

Y aquí voy a terminar parafraseando al poeta español Leòn Felipe:

“Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre...
Yo sé muy pocas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos...
y sé todos los cuentos.
El que tenga ojos para ver que vea...y oídos para oír que oiga.

sábado 5 de abril de 2008

El ventajismo político de Leonel Fernández y el PLD

VEA LA LISTA DE LOS MÀS DE 42 MIL PELEDEISTAS QUE COBRAN MÀS DE MIL MILLONES DE PESOS AL MES SIN TRABAJAR




*Por Juan Bolivar Dìaz


SANTO DOMINGO,República Dominicana.-Ante la evidencia de la nómina de pagos a los dirigentes de base del Partido de la Liberación Dominicana por diversas entidades del Estado, el presidente Leonel Fernández la dio por hecho y la defendió esta semana con tradicionales argumentos políticos, carentes de fundamento legal.

La llamada "Nómina CB", o nominilla, da cuenta de que se ha estado pagando salarios de tres y cuatro mil pesos a 42 mil 434 presidentes de comités de base con monto mensual de 143 millones 600 mil pesos, que en tres años ha implicado más de 5 mil 152 millones de pesos.

Ese privilegio a favor del partido de gobierno en magnitud sin precedente conocido choca con principios constitucionales y con la ley electoral que prohíben expresamente aprovechar el poder del Estado para beneficio de particulares y relacionados y se ha constituido en el peor escándalo de la campaña electoral.

Evidencias apabullantes

El reportaje televisivo de la periodista Nuria Piera sacudió la campaña electoral, al mostrar paquetes de cheques que eran entregados a dirigentes de base del Partido de la Liberación Dominicana (PLD). Las reacciones oficiales fueron contradictorias, unos lo negaban mientras otros lo justificaban, llegándose a sostener que se trataba de pagos por trabajos realizados por las emergencias impuestas por los fenómenos atmosféricos de noviembre y diciembre pasado, aunque luego se ha aceptado que esos pagos se hacen desde el 2005.

Pero la posterior aparición de cientos de páginas fotocopiadas de nóminas, listas con las firmas de los beneficiarios, recomendaciones, sustituciones y cheques con fechas del 2006 y 2007, no dejan dudas de la magnitud de la ocurrencia.

Muchos han considerado que se trata de las criticadas prácticas de los partidos dominicanos de repartir el patrimonio público entre sus dirigentes, militantes y relacionados. No hay memoria de una documentación similar en el clientelismo y la corrupción política nacional.

No se trata de las decenas de miles de parciales que todos los gobiernos designan en cargos públicos. Tampoco de las empleados temporeros contratados para labores de ornato o limpieza, sino de retribución a los presidentes de sus comités de base, por el simple hecho de serlos, sin una función pública.

En la documentación disponible hay cartas con logo, sellos y firmas de dirigentes intermedios que acreditan ante organismos del Estado a los presidentes de Comités de base para que reciban mensualmente cuatro mil pesos en el Distrito Nacional, y las provincias Santo Domingo y Santiago, y tres mil pesos en el resto del país. Hay cartas a los pagadores incluso comunicando sustitución de dirigentes.

Resumen contundente

En el legajo de papeles hay una prueba demostrativa del nivel de "normalidad" que ha adquirido la distribución de los fondos públicos entre los asociados políticos. Se trata de un "Resumen de los Presidentes de Comités de Base por Provincias, Municipios y Circunscripciones", bajo el nombre y lema del PLD.

En cada jurisdicción, incluidas las circunscripciones, aparece el número de presidentes de comités de base y el sueldo que se le asigna. Se ofrecen los totales por municipios y provincias y los organismos donde se les paga. Muchos municipios reciben pagos de diversas entidades estatales. En el cuadro anexo sólo se consignan las provincias, por razones de espacio.

Los pagos se han venido realizando a través de las secretarías de Agricultura y Obras Públicas, de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD), la Comisión Presidencial para el Desarrollo Barrial, el Instituto Nacional de Aguas Públicas y Alcantarillados (INAPA), el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI), la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado, y el Instituto Agrario Dominicano (IAD).

El resumen abarca 11 páginas y en la última aparece el total de 42 mil 434 presidentes de comités de base beneficiarios, con un monto mensual de 143 millones 120 mil pesos, equivalentes a mil 717 millones 440 mil pesos por año.

Si el programa opera desde el 2005, como aceptó el presidente Fernández en su conversación del 31 de marzo con directores de medios de comunicación, el gobierno ha destinado en tres años 5 mil 152 millones 320 mil pesos para beneficio de dirigentes de base del PLD.

Para tener una idea del ventajismo político de este programa, basta considerar que su monto supera en 36 por ciento los 3 mil 778 millones de pesos que se ha entregado a la totalidad de los partidos en los once años que lleva el financiamiento instituido en la ley electoral a partir del 1998, incluyendo el actual 2008.

Para este año de elección presidencial el financiamiento legal a todos los partidos será de mil 60 millones de pesos, apenas el 60 por ciento de lo que reciben en un año los presidentes de comités de base peledeista, sin que ninguna ley lo haya autorizado.

Penosa justificación

(Descargue lista de peledeístas en nóminas CB)

Resultó penoso que en su encuentro con directores de medios el presidente Leonel Fernández defendiera esos pagos, ante la contundente evidencia de la nómina, cuando le fue presentada después de haberla negado. También que sostuviera que esos pagos no tienen incidencia alguna en la posición de su candidatura y partido.

Cuando se le argumentó que un documento como ese en la campaña electoral de una democracia como la española, hubiera provocado la pérdida de la elección al partido gobernante y hasta la caída del gobierno, Fernández consideró que "aquí el gobierno se cae cuando no pueda incorporar a gente de la sociedad a algún mecanismo de supervivencia".

El candidato a la reelección se explayó en consideraciones legales para rechazar la procedencia de la disposición de la Cámara Administrativa de la Junta Central Electoral (JCE), ratificada por el pleno de jueces del organismo para que el gobierno suspenda todo pago que no sea de las nóminas regulares.

La defensa de ese extremo del clientelismo y el ventajismo político a costa del patrimonio público contrastó una vez más con su discurso de modernización e institucionalización de la sociedad dominicana, con las críticas que en el pasado él y su partido hacían a los gobiernos de turno, y con los principios que enarbolaba el partido que fundara el profesor Juan Bosch.

El presidente Fernández lució atrapado en el pragmatismo político que ha caracterizado el reeleccionismo en la historia nacional y que él y su partido criticaron acremente cuando tuvieron efecto en las campañas reeleccionistas de un presidente de comienzo del siglo pasado como Joaquín Balaguer, o hace cuatro años por parte del presidente Hipólito Mejía.

Del orden jurídico

Aunque el consultor jurídico del gobierno y delegado ante la JCE, César Pina Toribio, había declarado la semana anterior que acatarían la disposición del organismo rector de los comicios, sorprendió que el miércoles él mismo elevara una instancia ante la Suprema Corte de Justicia para invalidarla, amparándose en las facultades que otorga la Constitución al Presidente de la República.

Aunque el artículo 55 establece un amplio presidencialismo, el 92 da facultad a la JCE "para juzgar y reglamentar de acuerdo con la ley". El 102 dispone sanción para "las personas que hayan proporcionado ventajas a sus asociados, familiares, allegados, amigos o relacionados". El 110 "condena todo privilegio y toda situación que tienda a quebrantar la igualdad de todos los dominicanos".Y el 113 indica que "Ninguna erogación de los fondos públicos será válida, si no estuviere autorizada por la ley y ordenada por funcionario competente".

La decisión de la Cámara Administrativa de la JCE se fundamenta en el literal d, artículo 6 de la Ley Electoral que le faculta a "disponer cuantas medidas considere necesarias para resolver cualquier dificultad que se presente en el desarrollo del proceso electoral…a fin de rodear el sufragio de las mayores garantías".

El artículo 47 de la misma ley es específico en prohibir a los partidos y sus dirigentes, militantes o relacionados "beneficiarse directa o indirectamente de los recursos y medios que pertenezcan al Estado para realizar sus actividades proselitistas o sostenerse, salvo la contribución electoral señalada en la presente ley". Añade que la JCE "tendrá facultad para anular cualquier operación de la cual tenga conocimiento e incautar provisionalmente o tomar cualquier medida cautelar con el auxilio de la fuerza pública respecto a cualquier bien, o para hacer cesar de inmediato cualquier uso indebido de los recursos y medios del Estado".

Aparte de la competencia democrática, lo que parece estar en juego en la actual campaña electoral es el estado de derecho de la sociedad dominicana.-

*Como resultado de un encuentro similar del entonces presidente Joaquìn Balaguer en su primer mandato (1966-1970) con los periodistas y tras erostrarle Juan Bolivar al mandatario los actos de terror que vivìa el paìs con aparentes vìculos oficiales, el carro del comunicador fue explotado con una bomba en la marquesina de su casa. Como consecuencia se vio precisado a salir del pais y establecerse en Mèxico por varios años.